representa.
Una mujer quiere a un hombre a su lado. No quiere a un cachorrito.
No hay nada que una mujer odie más que un hombre al que puede pisotear y hacer lo que quiera con él a su antojo.
Estoy seguro que has visto parejas así, y puedo asegurarte, que
ninguno de los dos son completamente felices.
En este juego cada quien tiene su rol. Y si tú eres el hombre de la relación, tienes que dejar muy claro y desde el principio que tu vas a liderar, que tu eres EL HOMBRE.
Y que novas a permitir que las cosas sean de otra manera.
Podrías imaginar que entregarles absolutamente todo el poder a ellas debería ser algo positivo para ellas. ¿A quién no le va a gustar tener todo el poder de la relación?
Curiosamente, a una mujer no le gusta eso. Una mujer prefiere que tu poder lo conserves para ti.
Y generalmente, están hartas de los hombres débiles.
Lo más curioso del asunto, es que ese poder y fuerza que deberías conservar en la relación va a ser puesto a prueba, una y otra vez. La mujer que tengas al lado va a hacerte pruebas, va a intentar quitarte ese poder.
No porque lo quiera para ella, sino para ver si eres lo suficientemente fuerte como para permanecer en absoluto control.
Y no hay nada que excite más a una mujer que un hombre con poder y con control.












